Diaries of Delight: Real Stories, Unfiltered

Diarios del deleite: Historias reales, sin filtros

"Pedimos a nuestra comunidad que compartiera ese momento en el que se dieron cuenta de que el placer no era un secreto culpable, sino una necesidad. Aquí están sus susurros sin editar."
"Solía pensar que estas cosas eran para gente 'solitaria'. Luego, un amigo me regaló un pequeño y silencioso dispositivo. Esa noche de martes, agotada después del trabajo, no me sentía sola. Por primera vez en años, me sentí completamente conectada conmigo misma. No fue solo una liberación física; fue una exhalación mental."
"Mi ego solía interponerse. Pensaba que si ella necesitaba un juguete, yo no era suficiente. Luego introdujimos un pequeño vibrador en nuestro dormitorio. ¿Verla desinhibirse así? No me reemplazó. Me hizo sentir como un mago que acaba de encontrar un nuevo hechizo. Ahora es nuestra 'tercera rueda' favorita."
"Con dos hijos y un trabajo a tiempo completo, mi cuerpo se sentía como una máquina que pertenecía a todos los demás. La primera vez que cerré la puerta del baño con llave y me tomé 10 minutos con un masajeador, lloré. No de tristeza, sino de alivio. Recordé que este cuerpo también es mío."
"Nunca supe lo que realmente se sentía un 'clímax'. Pensaba que las películas exageraban. Seguí el consejo de probar la tecnología de succión. Tardó quizás dos minutos. Me quedé allí en la oscuridad, riéndome a carcajadas de la sorpresa. Sentí como si hubiera descubierto un truco para mi propio sistema nervioso."

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